jueves, 16 de julio de 2009
Artículo de opinión
¿Quién dijo crisis? Una agenda para la izquierda
RAMÓN JÁUREGUI Es eurodiputado por el PSOE
16/07/2009
Los resultados de las elecciones europeas han provocado una cascada de reflexiones sobre la crisis de la izquierda. Por incomparecencia, dijeron unos; por la situación orgánica de algunos de los principales partidos socialistas, dicen otros, por el desgaste del poder en tiempos de economía adversa, lo cierto es que los electores han colocado a la socialdemocracia europea en una delicada situación que acentúa la llamada a la renovación de nuestros programas y objetivos.
Nos hemos cansado de reconocer que seguimos actuando como partidos nacionales frente a una realidad globalizada. Nuestras propuestas, además, son demasiado diferentes en cada uno de nuestros países y diluyen los perfiles ideológicos comunes o confunden a nuestros electores con alternativas contradictorias. Somos cada vez más conscientes de que nuestros viejos perfiles sociales en torno al Estado del bienestar y la sociedad laboral digna se enfrentan a una economía globalizada y a la externalización productiva y resisten muy mal los rigores de la competencia con el mundo emergente.
Vemos la irrupción de una sociedad de la información que transforma el universo cultural de las nuevas generaciones y que ofrece al mismo tiempo un caudal de oportunidades todavía desconocidas. Hemos sufrido el empuje irresistible de la ola neoconservadora de los setenta, que arrastró a la perplejidad a la izquierda con la caída del muro. Eso y mucho más lo sabemos desde hace tiempo, pero no hemos sido capaces ni aquí ni en ninguno de los núcleos de pensamiento progresista del mundo, de construir un ideario de la izquierda del Siglo XXI. Cada partido, en cada país, intentamos reformismos progresistas en los contradictorios espacios de un poder político y económico cada vez más limitado por el mercado global.
Asistí hace unos días a las primeras reuniones del grupo socialista en el nuevo Parlamento Europeo. Nada nuevo. Es verdad que estamos al comienzo de una legislatura y que no se trata de un órgano directivo de socialismo europeo, pero la internacional socialista se reunió en Montenegro los primeros días de julio sin pena ni gloria. En este contexto autocrítico que les traslado, en estos últimos días he tenido ocasión de escuchar a Felipe González y de hablar con Javier Solana. Una misma idea surgió de ambos encuentros: A pesar de todo, nunca como hoy ha habido una confluencia tan favorable de factores económicos, políticos y geoestratégicos para reivindicar y configurar una izquierda moderna y renovada a nuestro nuevo siglo.
1. Estamos ante un cambio de época, un "vierteaguas de la historia" decía González. Hay que reformular el modelo financiero del mundo; hay que decidir si tenemos una única moneda para una única economía; hay que reorganizar las instituciones internacionales; deben crearse nuestros espacios regionales supranacionales; se acabó el unílateralismo de Bush y se abre un nuevo tiempo para la cooperación internacional; un nuevo marco regulará las relaciones entre Estado y Mercado que algunos se han atrevido a calificar como "un nuevo capitalismo"; deben buscarse -urgentemente- más decisiones internacionales sobre el cambio climático; la seguridad energética ha entrado en la agenda de todo el mundo... ¿hay quién dé más? ¿No era esto por lo que veníamos luchando los progresistas desde hace años?
2. ¡Es la política, estúpido! Justamente es la política la que ha sido llamada con urgencia al quirófano de la crisis sistémica que estamos viviendo. Es la economía, los bancos, las bolsas, las empresas, los trabajadores, la sociedad entera quienes miran angustiados a sus instituciones representativas para resolver los problemas. Y al hacerlo, las instituciones se reivindican como fundamentos de una organización social, de una sociedad política. Triunfa lo público frente a la expansión egoísta de lo privado y al individualismo descreído e insolidario. Se reafirma el papel interventor y arbitral de la política sobre los intereses particulares del mercado. Es el orden democrático el que se refuerza frente a la desregulación y la intervención marginal de lo público con que se nos venía intoxicando desde hace más de veinte años. ¡Justamente lo que proclama la izquierda!
3. Profundizar la democracia como signo de la izquierda. El proyecto progresista necesita de la política. "La izquierda sólo puede ganar si hay un clima en el que las ideas jueguen un papel importante y hay un alto nivel de exigencias que se dirigen a la política", decía Daniel Innerarity en un artículo reciente. Antes, en 1990 Ronald Inglehart utilizó la expresión "postmaterial" para definir los valores que marcan las tendencias del cambio cultural de las sociedades industriales avanzadas. La primera Legislatura de Zapatero fue paradigmática de esos perfiles. La lucha por la igualdad de género, las libertades cívicas y personales, la extensión de Derechos a inmigrantes, emigrantes, mayores, etc., el matrimonio homosexual, el fortalecimiento de la autonomía individual, la diversidad cultural, la paz, el 0,7, el medio ambiente, configuran un universo de valores que refuerzan el valor de la democracia y sus poderes transformadores, al tiempo que aumenta la base social de clases medias para una política de izquierdas "postmaterialista".
4. La igualdad como estrella polar. Recogiendo de Bobbio esa expresión para definir a la izquierda, necesitamos concretarla en una sociedad en la que han cambiado sus aplicaciones. ¿La igualdad es la condición de la libertad? Quizás sea exagerado afirmar esto. Pero la libertad a la que aspiramos los progresistas se consigue promoviendo la igualdad, y eso significa tres cosas: la protección de los desiguales a través de instrumentos de discriminación positiva; el establecimiento de políticas igualitarias en materia de derechos básicos de los ciudadanos (educación, sanidad, dependencia, Seguridad Social, etc.) y la capacitación individual de los ciudadanos para acceder a la vida en igualdad.
5. Más Estado y mejor mercado. ¿Dónde queda aquella afirmación ideológica de los ochenta "El Estado es el problema, no la solución", cuando es el Estado el que asegura los depósitos de los ahorradores, inyecta liquidez para que haya créditos y circulante, nacionaliza bancos, aseguradoras y/o compañías de automóviles, estimula la demanda con políticas de inversión pública neokeynesianas, etc.?
Los socialistas no pretendemos estatalizar la economía, pero de esta formidable intervención pública y de las enseñanzas obtenidas con la crisis, se derivará -lo quieran o no las fuerzas conservadoras- una nueva ecuación entre Estado y Mercado. No hay alternativa al Mercado, a la libertad económica, al emprendimiento, al beneficio que anima a la inversión. Pero nuevas reglas y organismos públicos, más control y supervisión, más coordinación internacional, algunos límites y más exigencias públicas configurarán una economía de mercado al servicio de la sociedad y no una sociedad de mercado en la que la mano invisible pero ciega y asocial pretenda imponernos las reglas de la competencia feroz y el sálvese quien pueda.
6. Más responsabilidad de todos y para todo. La crisis ha puesto de manifiesto enormes irresponsabilidades, individuales y colectivas. No me refiero sólo a los defraudadores financieros, a los gestores de Hedge funds, a las primas tóxicas y a los incentivos objetivamente causantes de los desastres, a los ejecutivos blindados y multimillonarios, a las agencias de rating,... No, es que la irresponsabilidad ha estado en el eje de la crisis, en el núcleo del negocio financiero y en demasiados responsables públicos.
La derivada será una fuerte corriente cultural de exigencia ética y social hacia las empresas. Las empresas impactan más cada día en nuestra sociedad, en nuestros marcos sociolaborales, en nuestro medio ambiente, en nuestra realidad económica. Las empresas son demasiado importantes como para que la izquierda las desprecie como agente social. Caminamos hacia una empresa más integrada en la sociedad, más conciliada con sus stakeholders (grupos de interés), más necesitada de empatía social y todo eso transformará sus relaciones con a política. La izquierda debe abanderar esa renovación conceptual de las empresas en el Siglo XXI para hacerlas sostenibles y responsables socialmente.
7. Los problemas globales, reclaman respuestas globales. Seguimos elaborando nuestras propuestas en los estrechos límites del Estado-Nación. Todos los problemas a los que se enfrenta la política -y no digamos la izquierda- tienen dimensión supranacional. La inmigración es un fenómeno planetario, aunque las pateras nos confundan. El cambio climático afecta a la humanidad y a sus futuras generaciones. La construcción de un modelo financiero que opera en el mundo entero de manera instantánea requiere reglas comunes y organismos internacionales dotados de fuerza interventora que sólo el G-20 podrá acordar. La seguridad energética, el combate al terrorismo internacional y al crimen organizado, los acuerdos comerciales de DOHA, la cooperación internacional contra el hambre...Todo es global. La izquierda debe hacer dejación de posiciones nacionales en estos grandes temas que configuran su ideario, y debe proponer en todo el mundo una agenda progresista para todos ellos.
8. Sobran nacionalismos. A lo largo del Siglo XIX los nacionalismos de muy diferente signo armaron la idea nacional, fueron la argamasa del Estado-Nación. Cumplieron su papel en la historia, con éxito muchas veces y con excesos lamentables otras. Pero hoy son un lastre para resolver los problemas. La visión local sólo es necesaria desde la perspectiva de la subsidiariedad, pero enarbolada como marco único de actuación política, nos conduce a la melancolía y al fracaso. Hay que ceder soberanías para acordar políticas comunes. Hay que crear espacios regionales supranacionales como nuevos agentes políticos geoestratégicos. Hay que construir una cultura cosmopolita frente al papanatismo y al chauvinismo nacionalistas. Y esos son signos de una izquierda moderna y transnacional.
Son sólo enunciados de una agenda pendiente que hay que enriquecer entre todos. Pero, en el eterno debate de la renovación de la izquierda, ya es hora de pasar de las musas al teatro, es decir, del diagnóstico a las respuestas.
RAMÓN JÁUREGUI Es eurodiputado por el PSOE
16/07/2009
Los resultados de las elecciones europeas han provocado una cascada de reflexiones sobre la crisis de la izquierda. Por incomparecencia, dijeron unos; por la situación orgánica de algunos de los principales partidos socialistas, dicen otros, por el desgaste del poder en tiempos de economía adversa, lo cierto es que los electores han colocado a la socialdemocracia europea en una delicada situación que acentúa la llamada a la renovación de nuestros programas y objetivos.
Nos hemos cansado de reconocer que seguimos actuando como partidos nacionales frente a una realidad globalizada. Nuestras propuestas, además, son demasiado diferentes en cada uno de nuestros países y diluyen los perfiles ideológicos comunes o confunden a nuestros electores con alternativas contradictorias. Somos cada vez más conscientes de que nuestros viejos perfiles sociales en torno al Estado del bienestar y la sociedad laboral digna se enfrentan a una economía globalizada y a la externalización productiva y resisten muy mal los rigores de la competencia con el mundo emergente.
Vemos la irrupción de una sociedad de la información que transforma el universo cultural de las nuevas generaciones y que ofrece al mismo tiempo un caudal de oportunidades todavía desconocidas. Hemos sufrido el empuje irresistible de la ola neoconservadora de los setenta, que arrastró a la perplejidad a la izquierda con la caída del muro. Eso y mucho más lo sabemos desde hace tiempo, pero no hemos sido capaces ni aquí ni en ninguno de los núcleos de pensamiento progresista del mundo, de construir un ideario de la izquierda del Siglo XXI. Cada partido, en cada país, intentamos reformismos progresistas en los contradictorios espacios de un poder político y económico cada vez más limitado por el mercado global.
Asistí hace unos días a las primeras reuniones del grupo socialista en el nuevo Parlamento Europeo. Nada nuevo. Es verdad que estamos al comienzo de una legislatura y que no se trata de un órgano directivo de socialismo europeo, pero la internacional socialista se reunió en Montenegro los primeros días de julio sin pena ni gloria. En este contexto autocrítico que les traslado, en estos últimos días he tenido ocasión de escuchar a Felipe González y de hablar con Javier Solana. Una misma idea surgió de ambos encuentros: A pesar de todo, nunca como hoy ha habido una confluencia tan favorable de factores económicos, políticos y geoestratégicos para reivindicar y configurar una izquierda moderna y renovada a nuestro nuevo siglo.
1. Estamos ante un cambio de época, un "vierteaguas de la historia" decía González. Hay que reformular el modelo financiero del mundo; hay que decidir si tenemos una única moneda para una única economía; hay que reorganizar las instituciones internacionales; deben crearse nuestros espacios regionales supranacionales; se acabó el unílateralismo de Bush y se abre un nuevo tiempo para la cooperación internacional; un nuevo marco regulará las relaciones entre Estado y Mercado que algunos se han atrevido a calificar como "un nuevo capitalismo"; deben buscarse -urgentemente- más decisiones internacionales sobre el cambio climático; la seguridad energética ha entrado en la agenda de todo el mundo... ¿hay quién dé más? ¿No era esto por lo que veníamos luchando los progresistas desde hace años?
2. ¡Es la política, estúpido! Justamente es la política la que ha sido llamada con urgencia al quirófano de la crisis sistémica que estamos viviendo. Es la economía, los bancos, las bolsas, las empresas, los trabajadores, la sociedad entera quienes miran angustiados a sus instituciones representativas para resolver los problemas. Y al hacerlo, las instituciones se reivindican como fundamentos de una organización social, de una sociedad política. Triunfa lo público frente a la expansión egoísta de lo privado y al individualismo descreído e insolidario. Se reafirma el papel interventor y arbitral de la política sobre los intereses particulares del mercado. Es el orden democrático el que se refuerza frente a la desregulación y la intervención marginal de lo público con que se nos venía intoxicando desde hace más de veinte años. ¡Justamente lo que proclama la izquierda!
3. Profundizar la democracia como signo de la izquierda. El proyecto progresista necesita de la política. "La izquierda sólo puede ganar si hay un clima en el que las ideas jueguen un papel importante y hay un alto nivel de exigencias que se dirigen a la política", decía Daniel Innerarity en un artículo reciente. Antes, en 1990 Ronald Inglehart utilizó la expresión "postmaterial" para definir los valores que marcan las tendencias del cambio cultural de las sociedades industriales avanzadas. La primera Legislatura de Zapatero fue paradigmática de esos perfiles. La lucha por la igualdad de género, las libertades cívicas y personales, la extensión de Derechos a inmigrantes, emigrantes, mayores, etc., el matrimonio homosexual, el fortalecimiento de la autonomía individual, la diversidad cultural, la paz, el 0,7, el medio ambiente, configuran un universo de valores que refuerzan el valor de la democracia y sus poderes transformadores, al tiempo que aumenta la base social de clases medias para una política de izquierdas "postmaterialista".
4. La igualdad como estrella polar. Recogiendo de Bobbio esa expresión para definir a la izquierda, necesitamos concretarla en una sociedad en la que han cambiado sus aplicaciones. ¿La igualdad es la condición de la libertad? Quizás sea exagerado afirmar esto. Pero la libertad a la que aspiramos los progresistas se consigue promoviendo la igualdad, y eso significa tres cosas: la protección de los desiguales a través de instrumentos de discriminación positiva; el establecimiento de políticas igualitarias en materia de derechos básicos de los ciudadanos (educación, sanidad, dependencia, Seguridad Social, etc.) y la capacitación individual de los ciudadanos para acceder a la vida en igualdad.
5. Más Estado y mejor mercado. ¿Dónde queda aquella afirmación ideológica de los ochenta "El Estado es el problema, no la solución", cuando es el Estado el que asegura los depósitos de los ahorradores, inyecta liquidez para que haya créditos y circulante, nacionaliza bancos, aseguradoras y/o compañías de automóviles, estimula la demanda con políticas de inversión pública neokeynesianas, etc.?
Los socialistas no pretendemos estatalizar la economía, pero de esta formidable intervención pública y de las enseñanzas obtenidas con la crisis, se derivará -lo quieran o no las fuerzas conservadoras- una nueva ecuación entre Estado y Mercado. No hay alternativa al Mercado, a la libertad económica, al emprendimiento, al beneficio que anima a la inversión. Pero nuevas reglas y organismos públicos, más control y supervisión, más coordinación internacional, algunos límites y más exigencias públicas configurarán una economía de mercado al servicio de la sociedad y no una sociedad de mercado en la que la mano invisible pero ciega y asocial pretenda imponernos las reglas de la competencia feroz y el sálvese quien pueda.
6. Más responsabilidad de todos y para todo. La crisis ha puesto de manifiesto enormes irresponsabilidades, individuales y colectivas. No me refiero sólo a los defraudadores financieros, a los gestores de Hedge funds, a las primas tóxicas y a los incentivos objetivamente causantes de los desastres, a los ejecutivos blindados y multimillonarios, a las agencias de rating,... No, es que la irresponsabilidad ha estado en el eje de la crisis, en el núcleo del negocio financiero y en demasiados responsables públicos.
La derivada será una fuerte corriente cultural de exigencia ética y social hacia las empresas. Las empresas impactan más cada día en nuestra sociedad, en nuestros marcos sociolaborales, en nuestro medio ambiente, en nuestra realidad económica. Las empresas son demasiado importantes como para que la izquierda las desprecie como agente social. Caminamos hacia una empresa más integrada en la sociedad, más conciliada con sus stakeholders (grupos de interés), más necesitada de empatía social y todo eso transformará sus relaciones con a política. La izquierda debe abanderar esa renovación conceptual de las empresas en el Siglo XXI para hacerlas sostenibles y responsables socialmente.
7. Los problemas globales, reclaman respuestas globales. Seguimos elaborando nuestras propuestas en los estrechos límites del Estado-Nación. Todos los problemas a los que se enfrenta la política -y no digamos la izquierda- tienen dimensión supranacional. La inmigración es un fenómeno planetario, aunque las pateras nos confundan. El cambio climático afecta a la humanidad y a sus futuras generaciones. La construcción de un modelo financiero que opera en el mundo entero de manera instantánea requiere reglas comunes y organismos internacionales dotados de fuerza interventora que sólo el G-20 podrá acordar. La seguridad energética, el combate al terrorismo internacional y al crimen organizado, los acuerdos comerciales de DOHA, la cooperación internacional contra el hambre...Todo es global. La izquierda debe hacer dejación de posiciones nacionales en estos grandes temas que configuran su ideario, y debe proponer en todo el mundo una agenda progresista para todos ellos.
8. Sobran nacionalismos. A lo largo del Siglo XIX los nacionalismos de muy diferente signo armaron la idea nacional, fueron la argamasa del Estado-Nación. Cumplieron su papel en la historia, con éxito muchas veces y con excesos lamentables otras. Pero hoy son un lastre para resolver los problemas. La visión local sólo es necesaria desde la perspectiva de la subsidiariedad, pero enarbolada como marco único de actuación política, nos conduce a la melancolía y al fracaso. Hay que ceder soberanías para acordar políticas comunes. Hay que crear espacios regionales supranacionales como nuevos agentes políticos geoestratégicos. Hay que construir una cultura cosmopolita frente al papanatismo y al chauvinismo nacionalistas. Y esos son signos de una izquierda moderna y transnacional.
Son sólo enunciados de una agenda pendiente que hay que enriquecer entre todos. Pero, en el eterno debate de la renovación de la izquierda, ya es hora de pasar de las musas al teatro, es decir, del diagnóstico a las respuestas.
miércoles, 15 de julio de 2009
PARA LOS QUE NO SE ENTERAN.
El PSOE recuerda que el proyecto de la autovía Algeciras-Tarifa-Vejer está ya pendiente de Declaración de Impacto Ambiental. Salvador de la Encina: “El Ministerio de Fomento le está dando máxima celeridad”. El Ministerio de Fomento ya remitió el pasado 6 de mayo al Ministerio de Medio Ambiente el estudio informativo del proyecto de la autovía A-48 Algeciras-Tarifa-Vejer, para la preceptiva Declaración de Impacto Ambiental, trámite necesario para la redacción de los proyectos constructivos de los distintos tramos y licitación de las obras. El diputado por Cádiz y presidente de la Comisión de Fomento, Salvador de la Encina, recuerda que la conversión en autovía del citado proyecto está contemplada en el Estudio Informativo EI-1-CA-11 y que por Resolución de 29-05-2.006 se aprobó provisionalmente el Estudio Informativo “A-48, autovía Costa de la Luz. Tramo Algeciras-Vejer de la Frontera”. Fue sometido a Información Pública el 21-06-2.006. Complementariamente, con fecha 13-08-2.007 se dictaron sendas Resoluciones por las que se aprobaron provisionalmente y se sometían a información pública el Estudio Informativo y el de Impacto Ambiental del tramo Tarifa-Facinas y el Estudio Complementario del tramo Algeciras-Vejer (Tramo Vejer-Laguna de la Janda).Posteriormente, el estudio informativo A-48-Autovía Costa de la Luz: Algeciras-Vejer, así como los dos estudios complementarios de los tramos Tarifa-Facinas y Vejer-La Janda, se sometieron a información pública, se analizaron las alegaciones y se remitió al Ministerio de Medio Ambiente, el pasado día 6 de mayo, al objeto de obtener la Declaración de Impacto Ambiental, imprescindible para su aprobación definitiva. Tras este trámite se procederá a la división en tramos de los proyectos de construcción y a la redacción de los mismos. Salvador de la Encina recuerda que “durante todo este tiempo el ministerio de Fomento ha mantenido constantes y permanentes reuniones con los ayuntamientos afectados al objeto de lograr un trazado que permitiera dar soluciones a las respectivas alegaciones presentadas y, finalmente, esto se ha logrado, habiéndose dado un paso de gigante para la culminación definitiva del trámite técnico del proyecto”. Igualmente, el presidente de la Comisión de Fomento, Salvador de la Encina, recuerda que “el Ministerio de Fomento tiene el firme compromiso de iniciar las obras desde Algeciras, que cuenta con un presupuesto de 500 millones de euros y señala que si durante los 8 años de Gobierno del P.P. se hubieran hecho los mínimos trámites necesarios ahora se estaría en obras y no en papeles”.
domingo, 5 de julio de 2009
LA AMPLIACION DE NUESTRO PUERTO ES INICIATIVA SOCIALISTA

AGRUPACION MUNCIPAL DE TARIFA
COMITÉ EJECUTIVO LOCAL
PSOE DE ANDALUCIA
El PSOE recuerda que la ampliación del puerto es iniciativa socialista
● Para el PSOE el Partido Popular se limitar a ir a remolque de los socialistas Redacción La secretaria general del PSOE de Tarifa, Paola Moreno Pérez, ha manifestado hoy que “el proyecto de ampliación del puerto de la ciudad es una iniciativa de los socialistas”. Moreno ha querido agradecer a portavoz del Partido Popular en la localidad, Juan Andrés Gil, que también lo comparta, “pero se pregunta por qué ha estado callado hasta ahora y no aprovechó el tiempo en que su partido tituló el Gobierno central o él ostentó la alcaldía de la localidad para impulsarlo”. Paola Moreno ha reiterado que la ampliación del puerto de Tarifa ha sido proyectada, impulsada y gestionada por los socialistas y lo va a ejecutar la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras, entidad también dependiente de administraciones socialistas. “La ejecutiva local del Partido Socialista de Tarifa agradece a Juan Andrés Gil que comparta nuestro proyecto, porque es una satisfacción trabajar con el consenso, pero nos hubiera gustado que también se hubiera posicionado a favor de la ampliación en los momentos en los que el proyecto fue cuestionado por muchos ciudadanos. El PSOE siempre ha sido consciente que este proyecto es un bien para la ciudad y no dudamos en seguir con él a pesar de que electoralmente nos podía ser perjudicial, pero nosotros trabajamos por los intereses de Tarifa y no por cuestiones de partido. Estamos hablando de miles de puestos de trabajo para esta ciudad, de creación de riqueza para las tarifeñas y tarifeños y eso es lo importante”, ha manifestado Paola Moreno. Para el PSOE de Tarifa, Juan Andrés Gil llega tarde y el Partido Popular se limita a ir a remolque de los socialistas. “Han estado ocho años en el Gobierno central y nunca apostaron por las obras en las grandes infraestructuras que necesita Tarifa, como es el puerto, la carretera nacional o la Isla de las Palomas, cuestiones vitales para esta ciudad. Pero es que Juan Andrés Gil tampoco lo hizo cuando ostentó la Alcaldía. El Partido Popular ha tenido muchas oportunidades de impulsarlos pero no lo hizo”, ha reiterado Paola Moreno. La secretaria general del PSOE de Tarifa entiende que “Juan Andrés Gil sólo tiene en mente el rédito político y sus intereses personales anteponiéndolos a los de la ciudad y por esta razón no se extraña que ahora sí apoye iniciativas de las que nunca se han acordado ni él ni el Partido Popular”.
COMITÉ EJECUTIVO LOCAL
PSOE DE ANDALUCIA
El PSOE recuerda que la ampliación del puerto es iniciativa socialista
● Para el PSOE el Partido Popular se limitar a ir a remolque de los socialistas Redacción La secretaria general del PSOE de Tarifa, Paola Moreno Pérez, ha manifestado hoy que “el proyecto de ampliación del puerto de la ciudad es una iniciativa de los socialistas”. Moreno ha querido agradecer a portavoz del Partido Popular en la localidad, Juan Andrés Gil, que también lo comparta, “pero se pregunta por qué ha estado callado hasta ahora y no aprovechó el tiempo en que su partido tituló el Gobierno central o él ostentó la alcaldía de la localidad para impulsarlo”. Paola Moreno ha reiterado que la ampliación del puerto de Tarifa ha sido proyectada, impulsada y gestionada por los socialistas y lo va a ejecutar la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras, entidad también dependiente de administraciones socialistas. “La ejecutiva local del Partido Socialista de Tarifa agradece a Juan Andrés Gil que comparta nuestro proyecto, porque es una satisfacción trabajar con el consenso, pero nos hubiera gustado que también se hubiera posicionado a favor de la ampliación en los momentos en los que el proyecto fue cuestionado por muchos ciudadanos. El PSOE siempre ha sido consciente que este proyecto es un bien para la ciudad y no dudamos en seguir con él a pesar de que electoralmente nos podía ser perjudicial, pero nosotros trabajamos por los intereses de Tarifa y no por cuestiones de partido. Estamos hablando de miles de puestos de trabajo para esta ciudad, de creación de riqueza para las tarifeñas y tarifeños y eso es lo importante”, ha manifestado Paola Moreno. Para el PSOE de Tarifa, Juan Andrés Gil llega tarde y el Partido Popular se limita a ir a remolque de los socialistas. “Han estado ocho años en el Gobierno central y nunca apostaron por las obras en las grandes infraestructuras que necesita Tarifa, como es el puerto, la carretera nacional o la Isla de las Palomas, cuestiones vitales para esta ciudad. Pero es que Juan Andrés Gil tampoco lo hizo cuando ostentó la Alcaldía. El Partido Popular ha tenido muchas oportunidades de impulsarlos pero no lo hizo”, ha reiterado Paola Moreno. La secretaria general del PSOE de Tarifa entiende que “Juan Andrés Gil sólo tiene en mente el rédito político y sus intereses personales anteponiéndolos a los de la ciudad y por esta razón no se extraña que ahora sí apoye iniciativas de las que nunca se han acordado ni él ni el Partido Popular”.
jueves, 2 de julio de 2009
PROYECTO DE LEY DE DERECHOS Y GARANTIAS DE LA DIGNIDAD DE LA PERSONA EN EL PROCESO DE LA MUERTE.
El BOLETÍN OFICIAL DEL PARLAMENTO DE ANDALUCÍA (BOPA, núm. 269, del 1 de julio de 2009) publica el PROYECTO DE LEY DE DERECHOS Y GARANTÍAS DE LA DIGNIDAD DE LA PERSONA EN EL PROCESO DE LA MUERTE. (El texto completo aquí )
Se abre un plazo de quince días hábiles, a partir de su publicación, para la presentación de enmiendas a la totalidad.

ARTE RUPESTRE EN ANDALUCIA
El Grupo Parlamentario Socialista presenta la siguiente Proposición no de Ley en Comisión relativa a inventario arte rupestre.
La recientemente aprobada Ley 14/2007, de 26 de noviembre, de Patrimonio Histórico de Andalucía, ha supuesto un importante cambio en el marco de la gestión de todo el patrimonio histórico y, consecuentemente, en la tutela de las manifestaciones de arte rupestre.La nueva ley afecta positivamente a las manifestaciones de arte rupestre, gracias al establecimiento de nuevas figuras de protección y de gestión, así como a una nueva valoración de elementos como la gea y el paisaje en relación al patrimonio histórico, ambos de gran trascendencia para la gestión integral de los lugares con dichas manifestaciones. Por otra parte, la creación de la Red de Espacios Culturales de Andalucía (RECA) potencia y favorece la colaboración interadministrativa con instituciones de derecho privado, como patronatos, fundaciones, etc., así como con particulares y titulares para la creación de itinerarios culturales y trabajos de puesta en valor de zonas patrimoniales más extensas en un territorioque los tradicionales “bienes de interés cultural”. Desde hace años se llevan desarrollando investigaciones que han tenido como objeto el estudio de las manifestaciones de arte rupestre y su contextualización histórica, con estudios sistemáticos tales como documentación gráfica de dichas manifestaciones, levantamientos planimétricos, análisis, excavaciones arqueológicas, etc.En casi todos los casos, los proyectos conllevan labores de conservación y de protección física como vallados y cerramientos. Es por ello necesario concluir un mapa actualizado del arte rupestre andaluz, de cara a facilitar el desarrollo de la nueva ley, que afectan y mejoran, en muchos casos, el desarrollo económico y social de los territorios en los que se asientan estas manifestaciones rupestres.Por todo lo expuesto con anterioridad, somete a la aprobación de la Comisión la siguiente
PROPOSICIÓN NO DE LEY Parlamento de Andalucía insta al Consejo de Gobierno a:
PROPOSICIÓN NO DE LEY Parlamento de Andalucía insta al Consejo de Gobierno a:
Continuar con las labores de registro e inventario de las manifestaciones de arte rupestre en aquellas provincias en las que no se haya finalizado, de cara a concluir el Inventario de Arte Rupestre de Andalucía, que a su vez permita elaborar el mapa actualizado del arte rupestre andaluz.
El Portavoz del G.P. Socialista, Manuel Gracia Navarro.
miércoles, 1 de julio de 2009
NOTICIA DEL EUROPA SUR: EL PP SE VUELVE A CONFUNDIR
La empresa niega que las obras de La Marina estén paradas
Proyectos y Construcciones Exagayca dice que el PP la confunde con otra compañíaRedacción / Tarifa Actualizado 01.07.2009 - 01:00
El administrador de la empresa Proyectos y Construcciones Exagayca, Francisco Gavilán, calificó ayer de "completamente erróneas" las declaraciones del Partido Popular de Tarifa sobre la supuesta paralización de las obras de las 76 viviendas de La Marina. Gavilán aseguró y remitió documentación para demostrar que la empresa a la que hizo referencia el PP es otra, -Exagayca, dedicada a explotaciones agrícolas-, que la compañía es solvente, que las obras siguen su curso y que sólo existe un retraso en el pago a acreedores, que ya ha sido solventado.
Proyectos y Construcciones Exagayca dice que el PP la confunde con otra compañíaRedacción / Tarifa Actualizado 01.07.2009 - 01:00
El administrador de la empresa Proyectos y Construcciones Exagayca, Francisco Gavilán, calificó ayer de "completamente erróneas" las declaraciones del Partido Popular de Tarifa sobre la supuesta paralización de las obras de las 76 viviendas de La Marina. Gavilán aseguró y remitió documentación para demostrar que la empresa a la que hizo referencia el PP es otra, -Exagayca, dedicada a explotaciones agrícolas-, que la compañía es solvente, que las obras siguen su curso y que sólo existe un retraso en el pago a acreedores, que ya ha sido solventado.
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